miércoles, 9 de mayo de 2012

La sonrisa de un niño es la pureza de Dios.

Los bebés nacen con ojos dispuestos a ver todo lo precioso, a abrazar todo lo alegre y ser querido con todos nuestros corazones.
Dame los primeros siete años de vida de un niño y te diré lo que será el hombre del mañana.

Los niños son el reflejo de la bondad olvidada de los adultos.
El futuro de los niños depende del mundo en el que vivan.

Por alguna razón que nadie conoce la naturaleza castiga a los niños haciéndolos crecer.
Cuando nace un niño nace la esperanza de un mejor mundo, la esperanza se pierde cuando los padres no lo saben educar.

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